Efectos del cambio de hora, ¿Qué esperar?
- fundacionrayundown
- 30 mar 2022
- 2 Min. de lectura
Cada primavera y otoño todos tenemos que adaptarnos al denominado cambio de hora.
Supone el adelanto o el atraso de una hora con el fin de reducir el consumo global de energía. Se intenta hacer coincidir la jornada laboral con las horas de luz para lograr el ahorro de iluminación tanto en empresas como en domicilios.
El primer fin de semana de abril se realiza el cambio horario de otoño.
¿Cuáles son los efectos en nuestr@s niñ@s?
Los trastornos del sueño pueden afectar a l@s niñ@s, pero también a toda la familia, que probablemente sufrirá los efectos negativos del cansancio y la falta de sueño en l@s más pequeñ@s.
Estos cambios suelen verse mejorados en un plazo de 2-3 días y en caso de que esto persista les sugerimos que se contacten con el área de psicología para realizar una evaluación.
Por otro lado, marzo es un mes de muchos cambios por lo que podría suceder que sumado a la vuelta presencial y extendida l@s niñ@s estén aún más cansad@s.
También puede generar en l@s niñ@s problemas de atención, irritabilidad, enfados injustificados, cansancio y desánimo. Estos trastornos se suelen producir en las primeras horas de la mañana, por lo que a l@s niñ@s y adolescentes les suele costar concentrarse en la jornada escolar.
La solución suele ser acostar a nuestr@s hij@s un poco antes de la hora habitual. Pero este consejo puede suponer que nuestr@s hij@s presenten problemas para conciliar el sueño por la presencia de luz solar en el exterior de la vivienda. Un déficit de horas de sueño puede influir negativamente en el aprovechamiento escolar, la puntualidad, la asistencia y en el nivel de atención. Cuanto antes mitiguemos los efectos del cambio de hora, menos tiempo afectará a nuestr@s hij@s.
A esto hay que añadir los cambios hormonales. Cuanta menos luz solar se recibe durante el día, más melatonina se segrega. El aumento en la concentración de melatonina produce somnolencia, mientras que su descenso produce insomnio. Esta es la razón por la que en esta época del año apetece mucho menos salir de casa y se entra en la llamada «inactividad estacional». Además la melatonina se relaciona directamente con la «hormona de la felicidad»: cuanta más melatonina, menos serotonina.
Cuidar la alimentación en periodos de transición horaria es un punto clave, ya que lo que comemos tiene una relación directa tanto con nuestro nivel de energía como con nuestro estado de ánimo. Es recomendable procurar una dieta sana y equilibrada a la que podemos añadir alimentos energizantes. Algunos de ellos son las almendras, el plátano y la patata.
Recordemos que nuestr@s hij@s siempre podrán adaptarse mejor a los cambios si toda la familia se anticipa y trabaja en equipo, además de que l@s adult@s deben ser quienes organicen y respeten las rutinas para apoyar a l@s más pequeñ@s a adaptarse.
María Isabel Canales
Psicóloga Fundación Rayün Down



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